059. FELIZ NAVIDAD O LA GUERRA IMPOSIBLE

PELICULA FELIZ NAVIDAD (2005) JOYEUX NOËL Año: 2005 Países: Alemania, Bélgica, Francia, Noruega, Reino Unido, Rumanía Dirección: Christian Carion Intérpretes: Benno Fürmann, Diane Kruger, Guillaume Canet, Dany Boon, Gary Lewis, Daniel Brühl, Michel Serrault, Lucas Belvaux, Steven Robertson, Ian Richardson Guión: Christian Carion Música: Philippe Rombi

Frente Occidental, Navidad de 1914. Mientras las tropas de ambos bandos se preparan para pasar sus primeras navidades en las trincheras de Francia, la cantante de opera sueca Anna Sorensen (Diane Kruger) convence al alto mando alemán para que la dejen actuar junto a su amante, el tenor alemán Nikolaus Sprink en una representación de ópera que va a tener lugar en el Cuartel General; con la secreta intención de ayudar a Nikolaus a desertar. De forma paralela, en uno de los sectores del frente, un teniente escocés y uno francés negocian una tregua informal con un teniente alemán para realizar un "Alto el Fuego" durante la nochebuena. La tregua será aprovechada por los soldados de ambos bandos para relacionarse y confratenizar, lo cual no tardará en provocar las censuras y represalias del Alto Mando.

Los acontecimientos históricos fueron relatados por Yves Buffetaut en "La increíble Navidad de 1914", recogido dentro del libro "Las batallas de Flandes y Artois 1914-18". Dicho relato se basa en los hechos que rodearon a la famosa "Tregua de navidad" de 1914 en el Frente Occidental, cuando los responsables de varios sectores del frente acordaron espontáneamente un alto el fuego temporal para poder celebrar la navidad. Durante esas horas de tregua nubo varios casos de confraternización entre los soldados alemanes y aliados, e incluso llegaron a formarse coros de villancicos y a disputarse un partido de fútbol. Naturalmente, en cuanto estos hechos llegaron a oídos del alto mando se dictaron órdenes tajantes para impedir nuevos actos de confraternización e incluso se instruyeron consejos de guerra a los oficiales implicados en el acuerdo de la tregua.

La película de Cristian Carion FELIZ NAVIDAD (2005) que reconstruye y recrea experiencias reales de la primera guerra mundial presenta la curiosa navidad de 1914, apenas iniciada la primera guerra moderna en la que participaban franceses, prusianos-alemanes e ingleses (escocia). La presencia de un famoso tenor y su amante, la posibilidad de visitar a los soldados en la frontera, su canto, los instrumentos que desde las otras trincheras se fueron sumando al canto inicial, la posibilidad de salir de la prisión-trinchera y ocupar el espacio común para cantar juntos, rezar, brindar, compartir recuerdos y temores es el eje de película. Pero lo curioso sobreviene a partir de esa experiencia de paz, de la experiencia de encuentro humano: ya nada sería igual: no podían atacarse entre sí y la mutua vigilancia se convirtió en mutua protección. La escena en que se van desplazando de trinchera en trinchera para evitar lo bombardeos transaforma a la confraternización en una anúlación de la guerra: no hay combate posible si el otro se convierte en un humano igual que yo, para poder disparar y matar debo des-conocerlo como humano. Una canciòn recuerda esa experiencia fallida de eliminar la guerra:

Recuerda chico como murieron tus antepasados.
Perdidos por millones por el orgullo de un país
Nunca mencionan las trincheras de Bélgica
cuando pararon de luchar y fueron uno
...
La misma vieja historia de nuevo
Todas esas lágrimas derramadas en vano
Nada aprendido y nada ganado
Solo queda la esperanza.

Pero el sistema necesitaba la guerra, había inventado la guerra y estaba dispuesto a sostenerla. Disolvió los batallones de frontera para anular las relaciones, sancionó y castigó a los responsables de la indisciplina rayana en la traición, cuestionó las determinaciones... porque la máquina de matar se mantuvo intacta durante cinco años más y reinstaló - más allá de estas experiencias - la posibilidad y la necesidad de matar.

Hay dos escenas claves en que los relatos legitimadores operan: la primera es una serie de referencias a los discursos educativos de las tres naciones que - en la voz de los chicos, futuros soldados - repiten las consignas que ensalsan la nacionalidad y encuentran sobradas razones para enfrentar y destruir al enemigo. La segunda es la palabra del obispo que - en plena ceremonia religiosa - alienta a los nuevos soldados, a los que deben sustituir a los díscolos: los soldados alemanes deben ser muertos porque no son humanos, porque realizan las peores acciones que justificar la intervención de inglaterra, y Dios es el que pide que los soldados ejerzan ese rol justiciero frente al mal. Escuela y religión se suman al discurso/relato de la patria, porque eran instituciones que se reforzaban mutuamente.

He aquì los discursos de LAS ESCUELAS (en FRANCIA, en ALEMANIA y en INGLATERRA) =

(1) "Niño, mira en el mapa el punto negro que hay que borrar [Roselle, Alsacie], remárcalo con tus deditos y píntalo de rojo si se trata de pintar. Después ignora lo que te depare el destino y prométeme que irás allí a buscar a los niños de Alsacia, que nos tienden los bracitos. Ojalá, que en nuestra amada Francia los brotes verdes de la esperanza florezcan gracias a tí, mi niño querido. Crece, crece, que Francia aguarda.

(2) Para borrar en el mapa todo rastro de Alemania y el Huno debemos exterminar esa raza, no debe quedar ni uno. Ignora los gritos de sus bebés, mátalos a todos.

(3) Un único enemigo tenemos en la tierra, que cava la tumba de Alemania. Le embargan el odio, la amargura y la envidia. Un único enemigo tenemos en la tierra. El villano alza su mano asesina que aterra, ya conoces su nombre, es Inglaterra.

Y las palabras de la RELIGION =

"Dijo el Señor: "No penséis que vengo a traer la paz a la tierra, no traigo la paz, sino la espada". El Evangelio según San Mateo.
Pues bien hermanos, la espada del señor está en vuestras manos, vosotros sois los defensores de la mismísima civilización. Las fuerzas del bien contra las fuerzas del mal. Pues esta guerra es en realidad una cruzada, una guerra santa para salvar la libertad del mundo. En verdad os digo que los alemanes no actúan ni piensan como nosotros, porque ellos no son como somos nosotros hijos de Dios. ¿Son aquellos que bombardean ciudades habitadas solo por civiles los hijos de Dios? ¿Son aquellos que avanzan armados, ocultándose tras mujeres y niños, los hijos de Dios? Con la ayuda de Dios debéis matar a los alemanes, sean buenos o malos, jóvenes o viejos, matadlos a todos para que no haya que volver a hacerlo."

Lo sucedido hubiera podido desaparecer sin testimonio, pero los soldados escribieron numerosas cartas relatando lo que les pasaba... esas cartas sirvieron - en algunos casos - para que, al ser interceptadas, habilitaran la intervención de las autoridades... y en otras para que los diarios dieran cuenta ( y denunciaran) lo que estaba sucediendo en el frente. Quien ha vivido la experiencia de la humanidad, no puede volver a matar: algunos soldados sobrevivieron a la guerra y años después pudieron encontrarse con sus antiguos "enemigos" para recordar el gesto de amistad o para quedarse definitivamente a vivir en nuevos territorios. Cuando descubrimos el rostro del otro ya no podemos matar o ejercer violencia sobre él.

PD. = en la película RESCATANDO AL SOLDADO RYAN (1998) hay una escena en la que se cruzan un soldado alemán con un soldado de EEUU. No disparan, se reconocen y se miran. Y cuando lo hacen, aparece el OTRO como OTRO, como ser humano (no como enemigo) y los dos prefieren bajar sus armas y seguir camino, sin agredirse.