005. HISTORIA DE LA EDUCACION Y DEL PENSAMIENTO. LA FORMACION DE LA ESCUELA MODERNA

PASO A PASO, TODOS Y CADA UNO DE LOS REPRESENTANTES QUE PERMITE PROPONER, IMAGINAR, DAR A LUZ Y CONSOLIDAR LA MATRIZ ECLESIASTICA DE LA ESCUELA MODERNA. (1) LA MATRIZ COMO DEBATE, (2) LA EDAD MEDIA Y LOS ANTECEDENTES PREMODERNOS. (3) LOS QUE ANUNCIAN EL NACIMIENTO (4) IGNACIO DE LOYOLA (5) JOSE DE CALASANZ (6) AMOS COMENIO (7) IGNACIO DE LOYOLA.

• No representa ninguna novedad afirmar que la escuela moderna, con un floreciente recorrido a lo largo de los últimos 450 años es un producto fiel a su origen, que ha ingresado en un tipo de crisis no ya provisional o coyuntural sino de tal dimensión que exige a la educación otro tipo de organización para su puesta en acto y difusión. La crisis actual es – en realidad – la suma de crisis recurrentes que ponen en cuestión la presencia de la escuela y su particular forma de organización de la educación, porque al mismo tiempo que se profundizan las demandas de la sociedad, se constata las imposibilidades para poder responder adecuadamente con las pautas proclamadas y vigentes desde la modernidad. Pareciera que la escuela, demasiado apegada a los moldes modernos, no ha sabido o no ha podido resolver el antagonismo entre el quiebre de la modernidad y la supervivencia de algunas de sus estructuras. La misma sociedad que protesta y denuncia su incapacidad, mantiene tácitamente su vigencia y reclama su intervención al constatar las dificultades y limitaciones para remediar las dificultades de los nuevos tiempos.

• Para analizar ese periplo – conocido y previsible en parte, pero también zigzagueante y conflictivo -- hemos recurrido a categorías de sociología de la religión (WEBER, 1997; DURKHEIM, 1984; BERGER, 1980; MIRCEA ELIADE, 1993; DUCH, 1997; MAUSS, 1972) Al elegir este recorrido no hacemos sino extender una investigación precedente que explicitó y justificó la decisiva dependencia de la escuela moderna de la matriz eclesiástica. Esta matriz no se asocia necesariamente con ninguna de las confesiones en particular, no obstante reconoce su filiación con respecto a las iglesias cristianas constituidas al calor de medioevo, pero fragmentadas a partir de la ruptura de la unidad religiosa en los albores del siglo XVI. En la investigación mencionada optamos por la matriz eclesiástica y como núcleo de referencia, considerando que operaba con mayor restricción conceptual que la matriz religiosa y con mayor amplitud que la matriz monástica, ya que los caracteres específicos de los monasterios – mencionados por varios autores (PINEAU: 2001; DUSSEL-CARUSO, 1999) - no podían considerarse privativos de tales organizaciones, sino proyecciones de la estructura misma de las Iglesias. El vocablo iglesia, además, permitió diferenciar dos significados: por una parte la institución y su forma de organización, y, también, la estructura edilicia destinada al culto, una distinción que facilitaba la asociación con el carácter análogo de las escuelas. (HAMILTON, 1996: 164) El recorrido diacrónico de la con-formación de las escuelas modernas a partir del siglo XVI, asociado al abordaje sincrónico comparando los caracteres de ambas instituciones y organizaciones nos permitió probar la co-relación necesaria entre ambas formaciones.

• Si bien la escuela moderna puede ser el resultado de la concurrencia numerosas variables que contribuyeron a darle origen, constitución, expansión triunfante y universalización, la matriz eclesiástica cumplió un rol categórico en la configuración de su estructura y funcionamiento. Resulta altamente significativo comprobar que esa matriz sobrevivió y se adaptó funcionalmente a los sucesivos cambios operados en el control de la educación y de las escuelas. La matriz pudo configurarse al amparo de las instituciones y organizaciones religiosas, pero una vez constituida y consolidada como estructura, sobrevivió a pesar de los cambios operados en el desarrollo de la modernidad.