038. MAYO FRANCES. AQUEL TERRITORIO DE LA UTOPIA

ALAIN BADIU Y JULIO CORTAZAR recordando aquel mayo, de aquella Francia, de aquellos años. Y las poesías y las canciones.

Los diarios de estos días dicen: "Mayo del 68 fue un sueño que no sabía de su propia existencia, una espontánea revolución del deseo y de la palabra, una exaltación de la poesía y la política en la calle, el placer de desafiar a la autoridad y a la jerarquía. No fue sólo una protesta sino un grito de esperanza de una comunidad no gobernada aún por el cinismo. Se trató de una revuelta contra la opresión de algo más que la sociedad capitalista: fue una rebelión contra el conformismo de lo real. En suma: una rebelión contra los límites de lo posible. "

Recuerdo: tenía 17 años. Estaba concluyendo mi secundario y completando mi formación como maestro. Miraba desde un lejano rincón del mundo estas noticias que no me involucraban aún. Fue después, años después, en que me di cuenta de que era posible cambiar el mundo con un poco de voluntad y con una lluvia de ideas. La historia, implacable, nos ha demostrado lo contrario. No importa. Cuarenta años después y con un mundo definitivo ancho y muy ajeno, no creo ya en los grandes relatos de los 70, sino los micro-relatos del siglo XXI y trabajo desde allí para cambiar lo que puedo y debo. Y no es poco.

Y el testimonio de dos observadores y protagonistas de ese tiempo de gracia idelológica:

“La complejidad de la pregunta consiste en que no hubo un Mayo del ’68 sino cuatro. Mayo del ’68 fue un acontecimiento, precisamente, porque estuvo compuesto por elementos diferentes. Cuando hablamos entonces de este acontecimiento, debemos precisar siempre de qué Mayo del ’68 estamos hablando. Para decirlo brevemente, hay un primer Mayo del ’68 que es la rebelión de la juventud; de hecho, no de toda la juventud sino de los estudiantes: es la revuelta de una minoría. Es la parte más visible del Mayo del ’68. Debemos decir también que esta parte no fue completamente original porque hacia fin de los sesenta hubo revueltas de los estudiantes prácticamente en todo el mundo: en México, Alemania, Estados Unidos, China… El segundo Mayo del ’68 es la huelga más importante de toda la historia de Francia. Es muy diferente del primero pues concierne a los trabajadores, millones de ellos, y no a los estudiantes. El tercer Mayo del ’68 es algo así como una revolución cultural. Tiene que ver con la agitación de los teatros y de los cineastas, también con la transformación de las reglas sexuales y con la revuelta feminista. El cuarto Mayo del ’68 es, finalmente, el más interesante. Consiste en la búsqueda de una nueva concepción de la política: la búsqueda por crear, por ejemplo, una colectividad entre trabajadores, estudiantes, extranjeros, etc. Creo que aquí yace el legado del Mayo del ’68. Porque la revuelta de los estudiantes en sí misma no es una cuestión universal, concierne a las universidades, a la relación entre la educación institucional y la educación pública. La huelga de trabajadores en sí misma es ampliamente controlada por el Partido Comunista y por los sindicatos tradicionales, no es un fenómeno nuevo. La transformación de las modalidades sexuales y la revolución cultural crean una modernidad, pero esta modernidad es compatible con el capitalismo. Hoy somos contemporáneos del Mayo del ’68 en la búsqueda de una nueva definición de la política. El problema clave es encontrar una forma de organización política que no se halla en la forma del viejo Partido Comunista (organización jerárquica, participación en las elecciones clásicas, etc). Este problema aún no esta resuelto “ ALAIN BADIOU: ENTREVISTA. 2008

CORTAZAR y su recuerdo del mayo francés (Semanario Marcha. Uruguay. 1998)

"Nadie les ha enseñado a hacer lo que están haciendo; nadie le enseña al árbol la forma de dar sus hojas y sus frutos. No se han dejado utilizar, como tantas veces en otros tiempos, a manera de cabezas de puente o pavos de la boda; hoy están solos frente a una realidad resquebrajada, son una inmensa muchedumbre que no acepta ya reajustarse para ingresar ventajosamente en ese mundo que se da a llamar moderno, que no acepta que ese mundo los recupere con la hipócrita reconciliación paternal frente a los hijos pródigos. Algo como una fuente de pura vida, algo como un inmenso amor enfurecido se ha alzado por encima de los inconformismos a medias, a la torre de mando de las tecnocracias, en la fría soberbia de los planes históricos, de las dialécticas esclerosadas. No es el momento de explicar o de calificar esta rebelión contra todos los esquemas prefijados; su sola existencia, aquí y en tantos otros países del mundo, la forma incontenible en que se manifiestan, bastan y sobren como prueba de su validez y su verdad. Nada piden los estudiantes que no sea de alguna manera una nueva definición del hombre y la sociedad; y lo piden en la única forma en que es posible pedirlo en este momento, sin reivindicaciones parciales, sin nuevos esquemas que pretendan sustituir a los vigentes. Lo piden con una entrega total de su persona, con el gesto elemental e incuestionable de salir a la calle y gritar contra la maquinaria aplastante de un orden desvitalizado y anacrónico. Los estudiantes están haciendo el amor con el único mundo que aman y que los ama; su rebelión es el brazo primordial, el encuentro en lo más alto de las pulsiones vitales.En el pabellón de la Argentina, ¿Como no iba a manifestarse ese salto hacia una realidad auténtica cuando bajo su techo se venía reiterando la injusticia, la discriminación, la estafa moral que no era más que el reflejo de lo que sucede allá en la patria, allá en los países de América Latina? Tomar esa residencia ha significado para los estudiantes entrar escoba en mano en una casa sucia para limpiarle el polvo de mucha ignominia, de mucha hipocresía. Pero, en el fondo esto es sólo un episodio dentro de un contexto infinitamente más rico, que no se engañen los que quieran ver en ese gesto una mera oposición política en el plano nacional. Detrás de la ocupación de lo que es propio hay una conciencia que va mucho más allá de perímetro de una residencia universitaria; simbólicamente, poéticamente, estos muchachos han tomado a la Argentina entera para devolverla a su verdad tanto tiempo falseada; y decir eso es decir también América Latina, es sentir a través de este impulso y esta definición toda la angustia de un continente traicionado desde dentro y desde fuera. Cómo no comprender, entonces, el sentido más profundo que tiene hoy aquí, entre nosotros, la evocación del ejemplo vivo del Che, cómo no comprender que lo sintamos tan cerca de los jóvenes que se baten en la calles y dialogan en los anfiteatros. Pero, esto no es un homenaje labial; no hemos de recaer una vez más en los esquemas del respeto solemne, de las conmemoraciones a base de palmas y oratoria. Para el Che sólo podía y sólo puede haber un homenaje; el de alzarse como lo hizo él contra la alienación del hombre, contra su colonización física y moral. Todos los estudiantes del mundo que luchan en este mismo momento son de alguna manera el Che. No siempre hacen falta cirujanos para transplantar un corazón en otro cuerpo; el suyo está latiendo en cada estudiante que libra este combate por una vida más digna y hermosa."

MIS DESEOS SON REALIDAD (Nanterre)

Es el tiempo de arrase, la batida
contra el falso Museo de la Especie
aquí están las noticias
Mayo 68 Mayo 68
el poema del día la efímera bengala la recurrente
ardiendo en Francia y Alemania
en Río en Buenos Aires en Lima y en Santiago
los estudiantes al asalto
en Praga y en Milán en Zurich y en Marsella
los estudiantes llenos de palomas de pólvora
los estudiantes que alzan con sus manos desnudas
los pavimentos de cemento y estadística
para apedrear la Gran Costumbre
y en la ordenada cibernética
abrir de par en par ventanas como senos.

PAPÁ CUÉNTAME OTRA VEZ: ISMAEL SERRANO
https://www.youtube.com/watch?v=0xrMc6ZGs1w

Papá cuéntame otra vez ese cuento tan bonito
De gendarmes y fascistas, y estudiantes con flequillo,
Y dulce guerrilla urbana en pantalones de campana,
Y canciones de los Rolling, y niñas en minifalda.

Papá cuéntame otra vez todo lo que os divertisteis
Estropeando la vejez a oxidados dictadores,
Y cómo cantaste Al Vent y ocupasteis la Sorbona
En aquel mayo francés en los días de vino y rosas.

Papá cuéntame otra vez esa historia tan bonita
De aquel guerrillero loco que mataron en Bolivia,
Y cuyo fusil ya nadie se atrevió a tomar de nuevo,
Y como desde aquel día todo parece más feo.

Papá cuéntame otra vez que tras tanta barricada
Y tras tanto puño en alto y tanta sangre derramada,
Al final de la partida no pudisteis hacer nada,
Y bajo los adoquines no había arena de playa.

Fue muy dura la derrota: todo lo que se soñaba
Se pudrió en los rincones, se cubrió de telarañas,
Y ya nadie canta Al Vent, ya no hay locos ya no hay parias,
Pero tiene que llover aún sigue sucia la plaza.

Queda lejos aquel mayo, queda lejos Saint Denis,
Que lejos queda Jean Paul Sartre, muy lejos aquel París,
Sin embargo a veces pienso que al final todo dio igual:
Las ostias siguen cayendo sobre quien habla de más.

Y siguen los mismos muertos podridos de crueldad.
Ahora mueren en Bosnia los que morían en Vietnam.
Ahora mueren en Bosnia los que morían en Vietnam.
Ahora mueren en Bosnia los que morían en Vietnam.