033. LA VENTANA INDISCRETA Y FRAGMENTOS DE UNA HISTORIA CON GUARNICIONES DE FILOSOFIA MEDIEVAL

UN PROFESOR DE FILOSOFIA MEDIEVAL PREPARA SUS CLASE Y PIENSA UNA FILOSOFIA Y UNA HISTORIA QUE SE HAGAN CARGO DE AQUELLOS CIRCUITOS Y CAMINOS POR LOS QUE NORMALMENTE NO SE TRANSITA... VIVE SOLO, PERO NO ESTA SOLO. ALGO, UNA HISTORIA INESPERADA LO SORPRENDE Y LOS INQUIETA CADA DIA. MIENTRAS LAS CLASES PASAN Y DESFILAN LOS FILÓSOFOS, HAY UNA HISTORIA DE AMOR QUE SE ASOMA TRAS LAS VENTANAS...

INDICE MEDIEVAL E INDISCRETO

01 QUE DICIEMBRE ERA DICIEMBRE, CUANDO HACE LA CALOR
02 APARTADO SOBRE LAS VENTANAS. LA FINESTRA DI FRONTE

03 FILOSOFIA MEDIEVAL: EN EL PRINCIPIO ERA LA FE Y LLEGO LA RAZÓN
04 AGUSTIN Y EL TIEMPO DEL AMOR Y DE LA BUSQUEDA ABSOLUTA

05 NEGAR Y AFIRMAR EN EL DISCURSO, EN EL AMOR
06 NATURALEZA QUE CREA Y ES CREADA. EL RE-ENCUENTRO.

07 NUEVAMENTE BOECIO: UN POCO MÁS
08 DE ESCOTO A LOS UNIVERSALES

09 CUANDO ABELARDO AMÓ A ELOISA Y MUCHAS DESVENTURAS MAS
10 SE VIENEN LOS ÁRABES Y NADA SERA IGUAL. VIERNES LLUVIOSO

11 ABELARDO. UN FILÓSOFO QUE NO PUDO INGRESAR A LA UNIVERSIDAD
12 ANSELMO DE AOSTA, EL ARZOBISPO DE CANTERBURY

13 ESCOLASTICA, LOS NUEVOS TIEMPOS
14 TOMÁS LLEGA PARA CAMBIARLO TODO

15 DIALECTICOS Y ANTIDIALECTICOS Y EL REGRESO DE ARISTOTELES
16 CIENCIA MEDIEVAL

17 ROGER BACON. DOMINGO. AL FINAL
18 LA FILOSA NAVAJA DE OCKAM

19 HISTORIA DE MUJERES
20 TODO HA MUERTO YA LO SE

21 POST DATA
22 BONUS TRACK

Reviso los archivos y los apuntes de filosofía medieval. La cátedra ha concluido su dictado y sólo faltan los exámenes. He prometido enviarles todo el material en un archivo comprimido a mis alumnos. Hago retoques, ajustes, agrego textos, saco referencias, releo algunas correcciones. Mientras me muevo en torno a mi escritorio, miro hacia fuera, por el generoso ventanal.

Pero por un momento me detengo y recuerdo con cada tema la ventana de enfrente: abierta, traslúcida, insinuante, descarada. Es otra ventana. La mía es la ventana que se cierra sobre el trabajo, las lecciones, los escritos. Aquella resguarda el libre juego de la vida. Asocio temas y encuentros de los habitantes de enfrente. Con el final del curso he dejado de estar tanto tiempo frente a mi ventana. Los calores de diciembre se hacen sentir y prefiero sentarme en el sillón, casi en la oscuridad, para revisar trabajos y adelantar la lectura de algunos libros. Hoy ha sido una excepción

Ha llovido, el clima es más favorable y puedo retornar a mis proyectos y compromisos. Hoy estoy nuevamente en mi computadora y frente la ventana. Curiosamente, está cerrada. Puede ser que hayan preferido mantenerla así para evitar el reflejo de un sol que ya comienza a invadir la mañana. Trato de llegar más allá de sus cristales, pero no, no se ve nada raro allí. Alguien se mueve solo en la penumbra: el habitante habitual se ha quedado solo. Por algún motivo que rápidamente imagino, pero que no puedo corroborar. Ha vuelto la serenidad y el silencio. Por un momento me quedo inmóvil haciendo el esfuerzo para observarlo todo. Pero no hay nadie más.

Hay dos historias. La del pensamiento y la de los extraños detrás de la ventana. Con la filosofía medieval concluida aquí, también han muerto los encuentros allá. ¿Causa y efecto? ¿Mera coincidencia? ¿Adónde habrán ido a refugiarse tanta pasión y tanta ternura? ¿Entre qué gentes pudo atrincherarse el despilfarro de amor y entrega? ¿En qué remota orilla van a naufragar las barcas que han quedado - sin amor - a la deriva? ¿Qué misterioso puente los une y los desune? ¿En qué sitio virtual se encuentran los pensamientos, los deseos, las ansias, los recuerdos comunes, el roce necesario de la piel y de la risa? ¿Qué han hecho ellos con ellos mismos en estos días de orfandad? Son los interrogantes de la ausencia, de la desesperanza. Miro lo libros de filosofía – textos, obras, manuales, escritos – y no creo que allí puedan aparecen esas preguntas. Pero hay un aroma a amor ausencia. A una ELOISA sin ABELARDO y un mutilado ABELARDO huérfano de su ELOISA. Y resuena un viejo poema medieval:

Ni siquiera el perfume puede olvidarse
ni el sonido de la voz
ni la brisa caliente de la piel
ni el latir del corazón en todo el cuerpo.
Entonces, distante:
¿cómo puedes estar lejos
si estás en toda mi alma-cuerpo?