015. EPISTEMOLOGIA, CIENCIA Y CONOCIMIENTO

•Una cuestión es el conocimiento, que puede ser más o menos seguro, y que pretende conducirnos a la verdad, a la evidencia (La evidencia es la claridad con la que un objeto aparece a una facultad de conocimiento, la manifestación o la revelación del ser), a la certeza (estado del espíritu que consiste en la adhesión firme a una verdad, sin temor de engaño), y otra cuestión es el conocimiento riguroso, metódico, objetivo, seguro propio de las CIENCIAS. Mientras que el conocimiento es objeto de estudio de la filosofía (como esencia y posibilidad) y de la psicología (como análisis de sus instrumentos), el CONOCIMIENTO CIENTIFICO es objeto de estudio de EPISTEMOLOGIA, una disciplina que forma parte de la filosofía pero que está adquiriendo crecientes niveles de autonomía: los epistemólogos (o también llamados filósofos de las ciencias) son quienes investigan y analizar el funcionamiento de la ciencias.

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(1) https://espanol.free-ebooks.net/ebook/Epistemologia-ciencia-y-conocimiento
(2) http://es.scribd.com/doc/236046465/271-EPISTEMOLOGIA-CIENCIA-Y-CONOCIMIENTO
(3) http://es.calameo.com/read/000538013d7ad0aef7597

El sueño de organizar la realidad desde el sujeto y de implantar un apriorismo que permitiera si no construir, por lo menos otorgarle un orden desde el sujeto a todo lo real ha sido una de las aspiraciones de la filosofía y de la epistemología. Desde los dos mundos platónicos hasta el racionalismo cartesiano, la idea de que el mundo y la realidad debía ser una proyección del orden del sujeto fue ganando terreno en el pensamiento. Tal vez lo aportes mas significativos hayan sido los de Berkeley y de Kant. El filósofo inglés afirmaba que era la percepción del sujeto la responsable de la construcción el objeto, de tal manera que el ser y la realidad dependían del sujeto y su conocimiento. Kant – que representa una verdadera revolución copernicana en el campo del conocimiento, al privilegiar la función de las estructuras del sujeto – afirma que la realidad se nos presenta como un conjunto de fenómenos en estado de desorden y de caos… y que se necesita un sujeto ordenador que – a través de los órganos del conocimiento: los sentidos, el entendimiento, la razón – convierte a ese caos en cosmos, a ese desorden fenoménico en un objeto ordenado. De esta manera la realidad no es una creación del sujeto o de la razón (como afirmará el idealismo posterior) pero depende de una construcción común de la que participan los sujetos cognoscentes.

Pero la filosofía o la epistemología no caen en un delirio enfermizo, ya que el apriorismo goza de buena salud: las ciencias funcionan – en cierto sentido – como constructoras y configuradotas de la realidad. Nos dicen cómo es la realidad, qué es lo real (más allá de lo que podemos percibir)… y – en el plano social – diversos discursos, armados de poder, recorridos por ideologías o simplemente a caballo de algunas formulaciones teóricas, se encargan de “armarnos realidades” tratando de imponer determinadas visiones de lo real. La guerra, la paz, el bienestar de un país, sus problemas, la vida que tenemos, el presente y el futuro pueden convertirse en construcciones que alguien fabrica para vender y que muchos consumidores puntualmente compran en numerosas bocas de expendio.

La puntada final ha estado en manos de la tecnología. Ella fue la que creó la realidad virtual y convirtió las señales digitalizadas y las imágenes en proyecciones de lo real. En los teléfonos, en las computadoras personales, en los monitores, en las pantallas, brilla un mundo que ya no sabemos si existe en realidad o ha sido creado para nuestro propio consumo. Y el problema es que ya no nos hacemos problemas y hasta podemos sentirnos felices en este nuevo paraíso terrenal.

Hasta aquí la filosofía y los aportes de la epistemología crítica, pero, ¿cuál es el aporte de las ciencias sobre esta problemática? ¿Hay formas de probar la co-relación entre nuestro pensamiento y la realidad, entre nuestras teorías y el mundo existente?