019. ¿COMO LOS LLAMAMOS? ¿ALUMNOS, DISCÍPULOS O ESTUDIANTES?

LA DIFUNDIDA PROHIBICION ACADEMICA DE USAR LA PALABRA ALUMNOS OBLIGA A RECURRIR A OTRAS DESIGNACIONES... PARECE OPORTUNO REVISAR EL SIGNIFICADO DE CADA UNA DE ELLAS, PARA NO REPETIR FANTASIOSAS CREACIONES DE SIGNIFICADOS QUE NO RESPETAN LA VERSIÓN ORIGINAL...

• Desde hace muy poco tiempo, se ha venido incorporando de manera furtiva, pero con mucha fuerza y solidez, sobre todo por la autoridad que ostentan quienes lo han empezado a difundir, una connotación de la palabra alumno que a todas luces es errónea. Según ese criterio, la palabra alumno es un vocablo compuesto por el prefijo “a” que significa sin, ausencia o carencia (el significado del prefijo es correcto en palabras compuestas) y de la raíz “lumen – luminis” que significa luz; por tanto, según los proponentes alumno significaría “sin luz”.

• Esta conclusión es muy interesante y atrayente – mas aun cuando se dice que el término comienza a ser utilizado en el siglo XVIII al calor de la Ilustración, las Luces de la Razón, el brillo de la Civilización frente a la oscuridad, la ignorancia, el atraso, la incultura de los que “no tenían luces” – pero es un error de etimología. El deseo no puede sustituir la prueba, y el interés en querer manejar determinados significados no nos habilitan a forzar significados y etimologías • El problema es que, echado a andar, el concepto con su interpretación ha ganado espacio en las cátedras, en los exámenes, en los trabajos y en los libros: todos terminan repitiendo acríticamente y sin revisar lo que refiere a otro significado.

• La palabra ALUMNO es una palabra con significados específicos, que puede ser legítimamente utilizada, porque:

(1º) No es una palabra compuesta (a – lumen) porque es en sí misma un lexema, o una raíz propia, digamos primitiva, sin prefijos, que deviene del sustantivo latino alumnus – alumni, que significa discípulo, alumno, niño o pupilo. Además, hace referencia a la persona alimentada, acompañada, criada o educada desde su niñez por alguien. Y también, cualquier discípulo, respecto de su maestro, de la materia que está aprendiendo o de la escuela, clase, colegio o universidad donde estudia.

(2º) Es una palabra LATINA de raíz INDOEUROPEA. A los efectos, de fundamentar más sobre el asunto, puede consultarse en el Diccionario de la Real Academia, o Diccionario Etimológico de Joan Corominas, y comprobar lo que allí se menciona: “alimentar para crecer "alumno" tomado del latín "alumnus" = persona criada por otra.

(3º) ¿De dónde proviene o se deriva, el sustantivo latino alumnus? Este viene de “alére” que significa alimentar y es el infinitivo latino de alo – alui – alére – alitum que, entre otras cosas, significa: alimentar, nutrir, cultivar, educar. Por añadidura será el que se alimenta, el que se nutre, como biológicamente, lo hace el niño, cuando busca el pecho de su madre. De allí deviene la expresión: “ALMA MATER” (madre que alimenta, madre que alimenta) referida a las universidades, como fuente de nutrición del conocimiento universal = ALMA MATER STUDIORUM

(4º) Curiosamente la palabra ADULTO proviene de un significado análogo: aquí sí hay una palabra compuesta: AD + ALO, ALUI, ALERE, ALTUM y significa precisamente: el que no necesita ser alimentado por otro, el que ya ha llegado a un estado de crianza o crecimiento.

• Por su parte la palabra DISCÍPULO proviene de DISCERE, DISCO (aprender) o sea = el que aprende o el que se deja enseñar. Pero también se asocia a DISCIPLINA, el que somete a las reglas, a la enseñanza, a la educación y a la disciplina

• La palabra ESTUDIANTE es el resultado de una deformación del significado de la palabra latina "studere" y su sustantivo “studium”. “Studere” se podría traducir como esforzarse, o más correctamente “poner aplicación, celo, ardor, diligencia en”, pues este verbo latino siempre se usaba con un complemento. Luego un estudiante en la época romana era alguien que se esforzaba, no alguien que aprendía, ya que para eso se usaba la palabra DISCÍPULO. No todo aprendizaje conlleva esfuerzo, ni todo esfuerzo representa aprendizaje. Los griegos nunca utilizaron esta palabra porque no consideraban el aprender como un tarea que implicara esfuerzo.