016. TODA EDUCACION ES REVOLUCIONARIA: SI NO CAMBIA TODO, NO CAMBIA NADA

POSTMAN
SI NO CAMBIA TODO, NO CAMBIA NADA. Y DE ESO SE TRATA DE CREAR UNA NUEVA REALIDAD, DE TRANSFORMARNOS A NOSOTROS MISMOS O DE TRANSFORMAR A LOS OTROS... PERO NO QUE DAR ASI, SOBREVIVIENDO..."¡Hay que dar vuelta el viento como la taba/el que no cambia todo, no cambia nada!"

POSTMAN – WINGARTNER (1969) “La Enseñanza como una Actividad Subversiva”[1], a pesar de su nombre no se trata de un libro que adhiera a las teorías críticas, ni del marxismo, ni del marxismo humanista, ni de ninguna cosa por el estilo. Se trata de un libro que se mantiene siempre dentro de lo que podríamos llamar un “sentido común pedagógico”, siempre haciendo referencia a la practica de los profesores en el aula. Abandona el campo de la Teoría y aterriza en el campo de la práctica, de la realidad, en donde están los verdaderos problemas, para no correr el riesgo de pensar que lo que se decide en los escritorios y las oficinas es lo que realmente se necesita en las aulas y en las escuelas.

01. Postman comienza definiendo el fin de la educación evocando la conocida anécdota de Hemingway. A éste le habrían alguna vez preguntado cuáles eran las características esenciales que un buen escritor debía poseer, dándole una larga lista de elementos. Todos estos fueron despreciados por el escritor como realmente esenciales. Luego, y frente a la pregunta de si entonces no había ninguna característica que fuera realmente central, Hemingway agregó: “Sí, lo hay. Para ser un gran escritor una persona debe tener incorporado un detector de porquería a prueba de choques”. En base a esto Postman define el fin de la educación de la siguiente manera: “tenemos en mente una nueva educación que se establecería para cultivar tal tipo de personas, expertas en el detectar porqueria”.

02. A partir de esta definición Postman y Weingartner desarrollan una metodología pedagógica basada en la búsqueda de preguntas más que en el entregar respuestas a los estudiantes. Dicho método es conocido como el método de cuestionamiento (Inquiry Method) .Dicho método esta basado en estructurar la clase en torno a preguntas, más que entorno a la transmisión de ciertos contenidos. A esto Postman y Weingrthner le llaman “el currículo de preguntas” (Questions Currículum): “Nuestro currículum de preguntas, además de la necesaria exploración de la naturaleza de la preguntas, tiene la capacidad de generar preguntas de las que los que están aprendiendo no están en un comienzo concientes. En otras palabras, las preguntas divergentes son instrumentos de la “expansión de conciencia”. Ellas les revelan a los que aprenden nuevas y relevantes áreas de estudio, permitiéndoles a menudo, el descubrir que una pregunta original propia es muchas veces más significativa que 2 o 3 que otros han sugerido”.

03. Nos recuerda un escrito (posterior) de PAULO FREIRE (A la sombra de este árbol) en el mismo sentido, que ya hemos posteado: Siendo metódica, la certeza de la incertidumbre no niega la solidez de la posibilidad de conocer. La certeza fundamental: la de que puedo saber. Sé que sé. De la misma manera como sé que no sé lo que me permite saber: en primer lugar, puedo saber mejor lo que ya sé: en segundo lugar, puedo saber lo que todavía no sé: en tercer lugar, puedo producir un conocimiento todavía no existente. Consciente de que puedo conocer social e históricamente, sé también que lo que sé no puede escapar a la continuidad histórica. El saber tiene historia. Nunca es, siempre está siendo. Pero esta situación no disminuye en nada, por un lado, la posibilidad de saber con mayor rigurosidad metódica, lo cual aumenta el nivel de exactitud de lo descubierto. Saber mejor lo que ya sé implica, a veces, saber lo que antes no era posible saber. De ahí la importancia de educar la curiosidad que se constituye, crece y se perfecciona con el propio ejercicio. La educación de la “respuesta” no ayuda nada a la curiosidad indispensable para el proceso cognitivo. Al contrario, resalta la memorización mecánica de los contenidos. Sólo una educación de la “pregunta” agudiza, estimula y refuerza la curiosidad. Evidentemente que el error de una educación de la respuesta no está en la respuesta, sino en la ruptura entre ésta y la pregunta. El error consiste en que la respuesta es proclamada independientemente de la pregunta que la provocaría. De igual forma, la educación de la pregunta estaría equivocada si la respuesta no se percibiese como parte de la pregunta. Preguntar y responder son caminos constitutivos de la curiosidad.

(1) No puedo releer el mundo,si no mejoro los viejos instrumentos, sino los reinventos.

(2) La esperanza se hace indispensable para la existencia.

(3) El futuro es hecho por nosotros mismos a través de la transformación del presente.

(4) La cuestión está en como transformo las dificultades en posibilidades.

(5) Somos mucho ma viejos o jóveness en función de como entendemos el mundo.

(7) Las cosas que son hoy imposibles, pueden ser posibles el día de mañana.

(8) La posibilidad de discernir, comparar, escoger, programar, activar, evaluar, comprometernos, arriesgarnos, nos hace seres libres, capaces de decidir y, por tanto, éticos.

04. En relación al rol de la escuela y a su realidad. Postman y Weingartner defienden la idea de que las escuelas se han transformado en lugares hostiles para el desarrollo de los jóvenes esencialmente porque – y esto es muy central en su propuesta – la escuela debiera ser vista más como un proceso que como una estructura.Al igual que otros críticos del sistema escolar, como Paul Goodman por ejemplo, ellos abogan por una escuela que esté en contacto con la comunidad : “Tal proceso de la escuela tiene como su currículum a la comunidad”, “Tal proceso de la escuela, entonces, tiene como su función principal el desarrollo responsable de un liderazgo en la comunidad a través de entregar a los estudiantes la oportunidad de una participación substantiva en la invención, iniciación , e implementación de programas que apunten a la mejora de la comunidad.”

05. En relación a los profesores, los autores señalan la importancia de la escucha de su parte citando muchas veces el paradigma no directivo de Carl Rogers. Algunas propuestas, algunas señaladas por ellos mismos como un tanto utópicas pero no por ello menos interesante e importantes de considerar: (a) Declarar los libros de texto como caducos luego de 5 años. Esto evitaría que el profesor se transforme en un mero repetidor de un cierto libreto, además que lo obliga a estar actualizado en su campo. De hecho tal vez lo mejor sería abolir el uso de los libros de texto. (b) Para enfatizar la búsqueda de preguntas, hacer que los profesores de matemáticas hagan clases de historia, los de historia de matemáticas y así entre las distintas materias. Esto es muy interesante, además que para ser implementado requeriría de un trabajo de equipo importante, ya que los colegas no se podrían quedar “solos” entre sí. (c) Eliminar las notas. Lo cual eliminaría de los profesores sus mayores armas de coerción y de los estudiantes uno de los impedimentos a que aprendan algo significativo para ellos. El uso de las notas cumple un mandato social, para estratificar y catalogar a los estudiantes. Además de su uso de “control” como señalan los autores. ¿Es posible desarrollar realmente una motivación interior si se tiene la “zanahoria” de la nota siempre colgando frente a nuestros ojos? ¿Qué es más lógico desde un punto de vista pedagógico? Es necesario enfatizar eso sí que “notación” no es lo mismo que “evaluación”. (d) Hacer que los profesores tomen una prueba elaborada por los estudiantes, sobre lo que ellos saben sobre un cierto tema. (e) Pedir a los profesores que cada 4 años de trabajar en la escuela se tomen 1 año para trabajar en otro dominio, por ejemplo en un bar, en una fábrica, como taxista, en un comercio, es decir: que salgan a re-conocer el mundo real.

[1] Traducidos al castellano como POSTMAN, N., y WEINGARTNER, Ch., 1975, La enseñanza como actividad crítica, Barcelona, Fontanella